Las calles viejas y jóvenes de Pensacola,
un hermoso lugar sin olor a pescado donde la gente te tiende la mano y las
sonrisas sobran a montón, frente ha nosotros un cerro nos saludaba y con sus
faldas nos asusta, nunca misioneros habían visitado aquel lugar, es como entrar
en lo mas profundo del mar, es como ir a comprar madera a una librería y lo
peor aún está cerrada.
Si Pensacola la desposada
Subiendo por tus faldas
El miedo se presento
El fantasma del delirio
El niño no esta conmigo
El grito se escucho
El llanto clamo
Pensacola esta desposada
La montaña aislada
Los misioneros juego de
dicho color.
Sabiendo todo aquello nos aventuramos ha entrar en lo mas profundo de
nuestra área, no sabíamos si había salida, tampoco asesinos, ni gente muerta, pero si sabíamos
que donde hay gente hay conversión. Ósea donde hay gente hay reino. nos
encontrábamos por los altos pero bajos y gordos cerros de Pensacola, el cerro
nunca tenia cuando terminar nos tocamos
todas las puertas, nos recibían para luego soltar unas risotadas señalándonos
con aquel dedo que por cierto pareciera que nunca lo habían metido al agua, los
perros ladrándonos, los niños metiendo sus manos en nuestros bolsillos, los ancianos
observándonos como si supieran la verdad pero se hacían a la vista gorda, los
borrachos pidiéndonos dinero, las jóvenes rogando placer, todo era claro ha la
vista humana y espiritual, ya casi oscureciendo nos retirábamos hacia la
capilla pensando que no tuvimos ningún nuevo investigador cada paso recordaba
todo el suceso de aquella montaña vestida de esteras.
Los pies cansados
Los zapatos empolvados
Las ampollas reventadas
El pantalón sucio
La camisa arrugada
Los bolcillos ultrajados
El cuerpo cansado
El estomago de hambre
Es espíritu luchador
Mientras dábamos cada paso, lanzábamos medio kilo de arena fina, Ya
bajando del cerro escuchamos una voz que nos gritó: ¡Elderes! ¡Elderes!
Una voz perdida
Una voz que clama
Una voz escondida
Una voz hambrienta
Una voz bendita
Una voz maldita
Una voz asesina
Es una voz que nos llamaba
La verdad me alegro mucho cuando volteamos observamos que desde la punta
casi de un cerro en una casita chiquita y abandonada de adobe, un hombre de
barbas largas y blancas con traje oscuro, sucio y roto, con un bastón en la
mano que lo hacia ver filosofo de antaño, por ultimo un gorro que no permitía
que le viéramos los ojos, el tipo todo un musulmán. Nos quedamos mirando con mi
compañero sabiendo que no teníamos mucho tiempo, contacto es contacto, cuando
nos acercábamos el tipo se veía sospechoso de cualquier cosa, le dimos la mano
recuerdo fui el primero, la tenia fría y delgada.
Tu mirada temblaba
Tus piernas dobladas
Tus manos huesudas
Tu rostro agrietado
Tu aspecto detestable
Tú casa un basural de dolor
Nos presentamos
Recuerdo como si fuera ayer, la primera pregunta fue: ¿ustedes saben quién
soy yo?
La verdad ni idea pensé un
forastero, nos quedamos callados, el dijo yo soy Cantinflas, dijo que la policía lo está buscando,
pensé seguro trabaja para el servicio de inteligencia, ¡pero no! No es
así nos dijo que había asesinado ha dos personas hace dos días por venganza –
mi cuerpo empezó a temblar y mis manos sudaban - de su padre quienes lo
asesinaron frente a él cuándo era apenas un niño, la verdad pensé que nos estaba bromeando,
pero nos dijo: quieren que les enseñe el arma, (pensé dentro de mi… - sacara una de
carnavales y seguro quera mojarnos - entro a su casa salió al instante y saco
una pistola plateada, nos dijo adentro tengo las otras armas, vayan y
pregúntenle ha cualquier policía quien es Cantinflas y tendrá miedo al solo escuchar mi nombre.
Hombre armado, hombre luchando
Hombre armado, hombre
rechazado
Hombre armado, hombre
miserable
Nos contó que además es un asesino ha sangre fría, dijo que nadie sabia
donde el estaba solo nosotros y ¿qué pasaría si nosotros contábamos algo? Yo ya
estaba de miedo y muy preocupado, mi compañero estaba temblando, pero ambos
estábamos seguros. También nos contó que tiene cáncer y TBC, nos enseño donde
duerme y la verdad creo que los perros en la calle duermen mejor, el dormía en
la tierra no tenia nada, hay mismo hacia sus necesidades, luego se alzo el polo
y nos enseño su pecho todo estaba lleno de picaduras de pulgas y quien sabe
garrapatas también, todo su cuerpo estaba rojo, nos enseño un certificado que demuestra
que el padece de cáncer y TBC, la parte de su pecho era semejante a carne
desmenuzada,
Un hijo descarriado
Un alma perdida
Un olvido esperado
La pasión y el dolor
Angustias y retornos
El aguijón en la mente
El cuerpo desterrado
Las manos frías
La mirada perdida
Mi cuerpo igual
Ya no sabía que hacer porque él estaba muy furioso con la pistola en la
mano y en muchas oportunidades nos apuntaba con el arma plateada, yo no sabia
si en un descuido de el correr o quedarme o empujarlo y quitarle el arma, pero
no podíamos irnos por que el no nos dejaba, tampoco había ni una sola persona
era un sitio descampado, el nos dijo que gracias a nosotros caminaba, - por fin
pensé dentro de mi dijo algo positivo –
No entendía nada de aquello.
Nos contó una historia que yo pienso heroica, una historia que me calmo
el alma, si un relato divino lleno de puro amor aquel que no tiene precio,
luego de estar en una balacera y de haber perdido por que salió herido aunque
mato ha otros cuatro, el se encontraba en la cárcel con cuatro balas perforadas
en la pierda izquierda, los médicos dijeron que como él (Cantinflas) no tenía
plata ni nadie quien le ayude le cortarían la pierna o de lo contrario dejarían
que se pudra hasta que la muerte le venga lentamente, no había otra solución
amenos que tuviera una buena cantidad de dinero, cosa que era imposible ya que
no tenía a nadie quien le prestara ni una moneda por menor que sea.
Tuve miedo y tú lo sabes
Pensé en perder la vida
Y mi alma lloraba mi
partida
Recordé mi familia
Mi misión
Mis amistades
Si Cantinflas no era justo
Que tú me quitaras la vida
Apuntándome con un arma
cargada
Tu tan valiente
Tu tan desafiante
Tú pagaras el daño hecho
Justo ese día había ido el presidente de la misión con algunos misioneros
ha visitar la cárcel – hace unos años atrás creo cinco - donde estaban todos
los presos olvidados, cuando llegaron y vieron a Cantinflas, él estaba tirado o
postrado en su cama toda vieja lamentando el dolor que tenia, cuando el
presidente lo vio se le acerco y lo trato como su hermano.
El con los misioneros le predicaron el evangelio, Cantinflas supo que
todo es verdadero se hicieron amigos, el presidente costeo todos sus gastos
para que no le corten la pierna, y lo sanen, lo restablezcan, y así fue, Cantinflas
tubo muchas visitas del presidente y en cada una de ellas se convertía mas al
evangelio, sabia que había esperanza en el futuro y acción en el presente.
Gracias a todo aquello Cantinflas en honor al presidente y los misioneros
el le puso el nombre de Elder a su primer hijo nacido, el no recuerda apellidos
solo recuerda la palabra “Elder”. Por ello el nos dijo agregando: yo se quienes son ustedes se lo que
valen se que tienen la verdad y que son ángeles enviados por dios, ya estaba más alegre pensé: de aquí salgo vivo, pero nadie sabe lo que
va ha pasar hasta el final, aun así no nos dejaba ir el estaba con la pistola
en la mano, muchas veces nos apuntaba. Pero nos pusimos fuerte y le dijimos
hermano tenemos que irnos, ya se nos hace tarde, menos mal nos dejo ir pero el
seguía con la pistola en la mano, aquello es lo que me preocupaba aún más,
cuando nos retirábamos le decía ha mi compañero voltea de repente esta que nos
apunta y nos disparara por la espalda, cualquier cosa nos tiramos al suelo y rrampeamos
hasta rodar por todo el cerro.
Llegando a la esquina corrimos lo más que pudimos, seguimos vivos aun. Al
llegar ha nuestra pensionista le preguntamos si conoce o ha escuchado de un tal
Cantinflas, ella nos dijo sorprendida es un asesino.
La verdad no ve maldad
La verdad no diferencia
La verdad es la
voluntad
La voluntad es el amor
La justicia reclama
Y Dios abogo por ti
Cantinflas recuerdo como si hubiera sido ayer el día en que nos
conocimos, me asustases, pero más me preocupaste tu que yo, hay estabas parado
frente de mí y de mi compañero con un arma en mano con deseos de dispararnos, en ningún
momento te observe sonreír no se por que será, solo tu lo sabes no quiero
adivinar, pero sabes Cantinflas me hubiese gustado quedarme mas tiempo para
ambos poder conversar acerca de toda tu historia, hasta quien sabe de repente
escribíamos un libro, pero sabes lo que admiro de ti, que eres valiente eres un
hombre del 2050, eso vale, la verdad esta delante de ti, así seas culpable.
Después que conversamos cuando llegue ha mi casa pensé en ti toda la
madrugada, hasta escribí lo que paso en mi diario, solo te deseo que estés bien
y que algún día podamos encontrarnos poder conversar acerca de la vida y
regalarte mi primer libro, pero aquel día te quiero ver sin pistola, y si la
tienes será por que eres policía, espero que haya mejorado tu casa por que la
verdad estaba bien fea, pero no te preocupes en este mundo todo cambia, ven ha
lima haca hay posibilidades también, sabes hay que tener coraje y estar bien
loco para hacer lo que tu haces.
Chau hasta pronto Cantinflas.
jesus. D'angelo
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