Del cielo vinieron nadie los ve
en la tierra moran con olor a café, de lo más oscuros salieron y todos los miran,
en la diversión moran vestidos de honra.
Pasean y viajan compran lo que
quieran, haciendo de una doncella una cualquiera, te eleva hasta el cielo o te
arrastra hacia el infierno, esta es la vida de un carpintero, historias y
cuentos siempre están a la mano, tapando toda luz siempre están preparados.
Si la luz sigue tapada entra a la
batalla y juega con la misma espada, no importa si pierdes o gana, vale la
decisión jamás esperada.
Los caminos son incontables, los
marineros están a la mar, los que no ven luz, buscando silla donde sentar.
En la colina está el anciano,
observando la batalla, buscando la razón de tanta artimaña, la lluvia cae de la
montaña, un silencio en medio de la batalla.
El león juega con el niño, el
negro con el blanco, el pobre con el rico, todos ven por qué se está perdiendo
el olor a café.
Al final del camino está la
silla, rodeada de bordes de oro, el campesino sentado contemplando su hermoso y
grande tesoro.
En la tierra están y visten de
honra nadie los ven por qué perdieron el olor a café.
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