Hay personas que me preguntan si
estoy enamorado o estoy sufriendo por algún amor imposible, me causa bastante
gracia su pregunta ya que no importa tanto la respuesta si no el saber por qué
aquella percepción de ellos, entonces suelo preguntar:
¿Por qué piensas aquello?
Es que escribes muy bonito y se
ve que estás enamorado
¿Crees que me inspiro por estar
enamorado?
Si, se ve en tus poemas…
¿Crees que cada poema tiene un
destinatario?
Si claro, quien será la
afortunada
Quiero darles las gracias a las
personas que se toman la molestia en poder leer algunas de mis locuras, que si,
las considero locuras mías, locuras de ellas, locuras de él y nuestras locuras,
si prefieren llamarlos poemas, aceptado por mi parte, quiero decirles que no
siempre cuando escribo lo hago pensando en una persona en particular, muchas
veces pienso en lo que tu piensas, en lo que tú quieres, en lo que te hace
feliz, por lo que lloras, por lo que sufres, lo que veo, lo que escucho, lo que
imagino, lo que extrañas y tantas cosas más que siempre escucho a menudo, soy
profesor y trabajo con jóvenes casi todos mayores de edad, cada uno con un
mundo diferente, con experiencias distintas, sus personalidades cambian a
menudo y su alma de distintos colores, entonces en ello me guio, de aquello me
inspiro, no todo lo que escribo ya ocurrió o tendrá que ocurrir, es que simplemente
escribo y claro algunos de mis poemas lo hago pensando en una persona que ame,
o que aun amo o que amare, pero cada poema tiene un destinatario divino y de
aquello te encargas tú.
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